Del silencio
Hay en esta ausencia de palabras la sensación de un porvenir, un futuro gestado en el reino de la imagen. Tiempo enunciado, anunciado, perdiéndose; renca visión, el pliego roto y todo acumulándose. El peso silente se expande y se solapa, se condensa en todos los puntos y en todos los momentos. Soy un cuerpo. Sintiendo dejaré esta carga, me olvidaré de los nudosos bosques, uno por uno; me desharé de ellos como por accidente, como quien pierde un documento importante, como quien abandona en algún rincón su identidad. Tal vez un día, extraviado en horizontes, Caracas te regale luz opaca, un ocaso de fuego sobre mar marchito. Busca la tinta propagada, la lágrima sonora, la sonrisa inmanente. Ya no puedo deletrear el desorden, mis historias son aire encadenado.
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